domingo, 10 de abril de 2011

Esas oportunidades que despreciamos hoy, luego nos va doler en el futuro.

Hay una historia que siempre recuerdo, "En una ocasión en un pueblo lejano hubo una inundación y una persona encima de un tejado le pedía a Dios que lo salvara, en eso pasó una lancha y le dijeron: "súbase, súbase!!!" y la persona decía "noooo, porque Dios me va a salvar", y seguía pidiéndole a Dios con una fé increíble para que lo salvara. Al rato pasa otra lancha y le decían: subase, por favor, vea que el agua está subiendo cada vez más....!!!!. Y esta persona seguía diciendo, noooo Dios me va a salvar, yo se, y tengo mucha fé en Él. Luego un poco máqs tarde, pasa otra lancha y le dicen lo mismo y la persona no quiere subir porque Dios lo va a salvar.

Al rato el agua siguió subiendo y subiendo y la persona se ahogó y cuando llegó al cielo le dice a Dios: "pero Señor, porqué no me salvaste? yo siempre te he sido fiel, y además estuve orando con mucha fé y vea, no me salvaste .... Y le responde Dios: "Te mandé 3 lanchas para que te salvaran y no te quisiste subir".

Muchas veces Dios nos pone en el camino cosas, personas, circunstancias, oportunidades para "salvarnos" o para que llevemos una vida mejor, y nosotros no las queremos ver y al final nos "ahogamos", y luego pensamos pero porqué nunca he logrado ser feliz? y es porque nosotros mismos hemos visto esas oportunidades y las hemos despreciado...

"Nunca le hagas a otra persona lo que no queremos que nos hagan a nosotros"

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